Vivienda en ladera fragmentada en dos volúmenes de madera de pino, elevada sobre pilotes para integrarse al paisaje de Tenjo.
Implantada sobre una ladera y rodeada de vegetación nativa, Dos Pinos surge como una respuesta directa a la topografía y al paisaje. La vivienda se fragmenta en dos volúmenes que se adaptan a los diferentes niveles del terreno, minimizando la intervención y permitiendo que la arquitectura se pose de manera ligera sobre el lugar.
Construida principalmente en madera de pino, la casa resalta por su materialidad cálida y natural, complementada con muros en piedra que aportan textura y arraigo. Elevada sobre pilotes, la estructura permite que el terreno y la vegetación fluyan por debajo, reduciendo el impacto y reforzando su integración con el entorno.
Amplios ventanales enmarcan el paisaje y permiten que la luz natural inunde los espacios interiores, mientras que la iluminación cálida acentúa la sensación de refugio. Las visuales abiertas hacia las montañas convierten la experiencia cotidiana en una constante conexión con la naturaleza, haciendo de "Dos Pinos" un equilibrio entre ligereza constructiva, calidez y contemplación.